perfil en facebook

3/23/2017

La serpiente encantada de Guatypan


Santiago Villarreal Cuéllar

Una enorme cresta roja semeja un gran serrucho emergiendo de las oscuras aguas cuyo remolino origina olas que llegan hasta la orilla arenosa produciendo gran ruido. Su gigantesca cabeza alargada, brilla con los rayos solares matizando el verde de sus escamas resplandecientes como un arco iris. Sus alargadas y puntiagudas pestañas de plata brillan emitiendo rayos cristalinos. Sus ojos fijos color marrón parecen enormes bolas a punto de reventar. Deslizándose por las aguas, la gigantesca serpiente verde logra la orilla y se enrosca en gruesos árboles circundantes para tomar el sol de la tarde.

Así describían nuestros aborígenes la serpiente encantada de la laguna de Guatypan, en la región que hoy ocupa Pitalito sur del Huila. El sitio fue lugar de ceremonias religiosas donde se reunían las diferentes etnias para adorar el agua como Madre suprema de la Vida, y rendir tributo al astro rey por prodigar calor a todo ser viviente. Agua, calor y tierra, constituyen el milagro que origina la vida de la flora o madre naturaleza. Pero no solo la vida vegetal depende de tan importantes elementos. Todos los seres vivos necesitamos el agua, la tierra y el calor del sol.

Cuando el invasor español don Pedro de Añasco, descendió por las estribaciones de la cordillera central, las tribus aborígenes de la zona (oporapas, guacacallos, cálamos y demás) liderados por la cacica Guatypan (Gaitana), marcharon con sus tesoros rumbo a la laguna y allí arrojaron grandes tinajas llenas de oro y plata. La serpiente encantada se encargó de zambullir y sepultar las botijas para impedir que los forasteros las robaran. Desde entonces la serpiente desapareció. Algunos especulan que se introdujo en las profundidades de la laguna y allí permanece enroscada cuidando el tesoro. Otros opinan que salió y se marchó por el rió Yuma (Magdalena) internándose en la laguna donde se originan varios ríos. La leyenda se difundió oralmente desde los aborígenes hasta nuestros ancianos, que describen maravillados el inmenso reptil.            


Reacciones:

0 comentarios:

Publicar un comentario